martes, 7 de octubre de 2008

El experimento de Mendel.

Aunque los inicios de la Genética datan del año 1000 a. C. se podría decir que realmente
comenzó cuando Gregor Mendel (1822-1884), un fraile agustino, alternó sus deberes monásticos
con experimentos acerca de la herencia en chícharos.
En 1865 presentó su trabajo de investigación a la Sociedad de Historia Natural de Brünn (actual República Checa), con el título Experimentos en Hibridaciones de Plantas.
Mendel desarrolló los principios fundamentales de lo que hoy es la Genética demostrando que las características heredables son llevadas en unidades discretas que se heredan por separado en cada generación. Estas unidades discretas, él las llamó “elemente” o "factores", y que en 1909 el biólogo danés Johansen las denominó “genes”. Los científicos de esa época no comprendieron esta publicación debido a su complejo tratamiento matemático, y fue hasta después de 35 años que De Vries, Correns y Tschermak redescubrieron y valoraron su importancia.
Entonces ya se conocía el hecho de que todos los seres vivos estaban formados por células y que en ellas había unas estructuras denominadas cromosomas.
Mendel murió en 1884, sin saber que en 1930 se comprendería plenamente la trascendencia de su trabajo, particularmente en relación con la teoría de la evolución de Darwin.